La RAE define la palabra “gótico” como “Dicho del arte: Desarrollado en Europa desde finales del siglo XII hasta el Renacimiento y caracterizado, en arquitectura, por el arco apuntado, la bóveda de crucería y los pináculos”. Pues si, lo gótico es arte y es, por sobre todo, historia. 

¿Conocéis el barrio gótico de Barcelona? Imperdible, de verdad. Lo podéis recorrer caminando por sus estrechas callecitas medievales repletas de bares y restaurantes. Los artesanos venden símbolos de historia y el aire suspira tradición. Pero antes de adentrarnos en esta hermosa locación de nuestra ciudad, retrocedamos un poco en el tiempo. 

El arte gótico inició en la Baja Edad Media en Francia y fue tomando fuerza en toda Europa, con rasgos distintos en cada país. Esta corriente artística tiene su expresión máxima en la arquitectura, donde la pasión por la luz se encuentra con el surgimiento de nuevas técnicas modernas para tratar materiales. Habéis leído bien, dije luz. Muy opuesto a lo que muchos piensan de lo gótico en general, asociándolo con la oscuridad, lo opuesto, lo profundo; las obras irradian luz y elevan sus técnicas siempre al cielo. 

Como os decía, la arquitectura es la reina de esta época y algunos puntos claves os ayudarán a detectar cuando sus ojos están apreciando alguna obra gótica. Las catedrales en específico fueron un centro de referencia, representando la mayor ofrenda hacia Dios y su construcción simbolizaba el propósito de alcanzar la trascendencia espiritual e histórica. 

En el fundamento de todo arte gótico, como os detallaba, se encuentran los principios de la estética de la luz. Según esta corriente, la luz se concibe como símbolo de divinidad, de la creación de Dios. Como podéis ver, toda la base estética tiene un fuerte componente teocentrista. Para iluminar el arte, se usan materiales brillosos, colores vivos y una fuerte presencia de vidrios para dar ingreso a la luz natural. 

Otra fuerte característica de la arquitectura son los arcos redondeados en el interior de las construcciones que se comenzaron a desarrollar como técnica de construcción. Desde el aspecto técnico, permitían conseguir mayor altura a partir de la mejor distribución del paso en columnas más estéticas. Desde lo artístico, continúa la intención divina de cada edificio, elevando los techos hacia el cielo. 

Ahora que ya conocéis lo fundamentos de este momento histórico – artístico, podemos ingresar al barrio gótico de Barcelona, la expresión máxima de esta parte de la historia en nuestra ciudad. Si estáis aquí por primera vez, no os podéis perder esta punto turístico. Está situado en distrito de Ciutat Vella, en el núcleo más antiguo; delimitado por Las Ramblas, Vía Laietana, el Paseo de Colón y la Plaza de Cataluña. 

Os recomiendo ir con tiempo, listos para perderse y deleitarse con la historia y la comida del lugar. El punto de atención es el barrio mismo, caminando con tranquilidad y descubriendo sus calles – laberinto. De todos modos, hay 5 puntos que deben estar presentes en vuestro itinerario. 

Catedral de Santa Eulalia. Muchos la conocen como la Seu, la Catedral de Barcelona, ícono de la arquitectura gótica, construida en el siglo XIV. Distintos templos cristianos se emplazaron en esta catedral cuya construcción comenzó en el año 1298 pero no terminó hasta entrado el siglo XX. 

La Plaza Sant Jaume es el punto político de Barcelona, donde se encuentra el Ayuntamiento y el Palacio de la Generalidad de Cataluña. A lo largo de la historia hasta la actualidad, es el punto de reunión para celebrar los momentos mas importantes del año. 

La calle Carrer del Bisbe es un paseo peatonal que une la catedral con la plaza. Luego, la Plaza del Rey es sede del palacio real desde comienzos de la Edad Media y comprende un conjunto de edificios que conforman parte del Museo de la Historia de la Ciudad. 

En este barrio, en los alrededores de la Plaza San Jaume, se edificó la Colonia Romana de Barcino, fundada entre el año 15 y 10 a.c. Con los años se construyó como un foco económico y comercial, influyendo en toda la región y el Mediterráneo. Es un lugar que respira historia, arte, cultura y tradición. Os invito a sentarse, degustar de unas buenas tapas con cerveza y disfrutar. 

¿No os lo había dicho? Pues claro, el Barrio Gótico es el lugar indicado para comer las mejores tapas de Barcelona. Es una de las principales zonas de tapeo y vermut. Lo podéis comprobar con la multitud de gente que encontraréis disfrutando del momento a estas horas del día. 

En Grill Room Bar Thonet os esperamos con la mejor carta del lugar para degustar un poco de historia ¿Que os parece esta selección? Pan con tomate, patatas bravas, jamón ibérico de bellota y un excelente vino para acompañar ¡Os esperamos! 

Este artículo ha sido redactado por Sol Kindt, copywriter de The Oven Agency, Community Manager en Barcelona, España