¿Dónde comer las mejores tapas en el Barrio Gótico de Barcelona?

¿Mejor tapa española? Podríamos estar horas, días, ¡semanas! analizando, discutiendo. Vamos, que hasta podríamos romper lazos familiares o de amistad sòlo con esta pregunta. ¿Serà la tortilla? ¿O acaso las papas bravas? Quizás algunos optan por las tapas con pescados y mariscos. Algunos otros, eligen las ostras sin pensarlo ni un minuto. Pero no termina allì la elecciòn, a demàs de votar por la mejor tapa española, la discusiòn puede virar a elegir el mejor restaurante de tapas en España, y por qué no ¡en el mundo! Pero claro, allì no hay dudas, el mejor sitio es sin pensarlo Grill Room Bar Thonet.

En el primer artìculo de este blog os invité a recorrer nuestra casa central, nuestra entrada, nuestras mesas, nuestro estilo. Hoy, estáis invitados a caminar por la historia, la esencia de nuestro increíble menù de tapas. Si estáis pensando en comer unas buenas tapas en barcelona o os encontráis cerca y queréis degustar tapas en el barrio gótico, no podéis dejar de disfrutar este recorrido.

¿Sabéis que nuestro menù cuenta una historia? Pues claro, es nuestro ADN, nuestra carta de presentaciòn. Desde las costas hasta vuestra mesa en Grill Room Bar Thonet. El cuento comienza en las fuertes corrientes marítimas. Así es, el mar. ¿Escucháis su ruido? A mi me relaja muchísimo, y ¡¡¡me abre el apetito!!!

Ostras Luis

 

Comencemos a lo grande, os presento nuestras Ostras Luis. Todo el sabor del mar, con una frescura inigualable que recorre el camino desde su origen a vuestro plato en menos de 48 hs. Si, si. No os miento. “Louis ostres specials” afirma que “del mar se cuentan historias
maravillosas, las más sabrosas hablan de nuestras ostras” y no mienten. Si de sabores intensos y únicos hablamos, no os podéis perder esta tapa marítima.

Anchoas del Cantábrico

 

Continuamos en el agua, ¡Marchen unas anchoas del cantábrico! Una tapa deliciosa, también de gusto único y especial. Apuesto a que no conocéis su historia. Este tipo de conserva era muy utilizado por navegantes y mercaderes a lo largo de la historia.
Según cuentan, todo comenzó en Italia. Una familia siciliana, Vella Scatagliota, es la que trajo el secreto de las anchoas a Santoña. De hecho, eligieron este mar para venir a faenar y producir durante la costera para, luego, enviar sus productos a Italia. Esta labor de
temporada se terminó haciendo costumbre y, en lugar de pasar largos meses instalados en la región, terminaron estableciendo su residencia en España.

Frituras de pescado y calamares a la romana

 

Mmmm… Tanto escribir sobre pescado ya puedo sentir su aroma en mi nariz. ¿Vosotros no? Se me antojan unas frituras de pescado o unos calamares a la romana.

Freír pescado es un arte, claro que si. Y es parte de la historia de la gastronomía. Este platillo tiene origen en los navegantes fenicios, según se puede leer en alguna de las teorías sobre su nacimiento. Luego fue cobrando fama en la conquista romana, más tarde con los
sefarditas, acompañado por distintas salsas.

Más tarde, comenzado ya el siglo XVIII, se pueden encontrar diferentes relatos de viajeros sobre las costumbres de comer pescado frito. Esta delicia forma parte de la gastronomía hace siglos, para muchos es una exquisitez gastronómica propia de gourmets, para otros
una comida de su día a día,pero os voy a contar una verdad indiscutible. Si estáis buscando los mejores calamares, unos mejillones únicos o unos buñuelos de bacalao para el aplauso, no dudéis. Uno de los mejores restaurantes en el barrio gótico de Barcelona para degustar estas especialidades es Grill Room Bar Thonet.

Boquerones a la andaluza

 

Dijimos que freír pescado es un arte y nada mas cierto si hablamos de boquerones a la andaluza. El exterior debe estar crocante, fresco y la carne a un punto justo, tierna y sabrosa. Nuestros boquerones son únicos, pero encierran toda la tradición de la cocina andaluza.

Haz click en el enlace si quieres leer la segunda parte de nuestro artículo y conocer aún más sobre las mejores tapas de Barcelona.

Este artículo ha sido redactado por Sol Kindt, copywriter de The Oven Agency, Community Manager en Barcelona, España