Historia de las tapas españolas…de tapeo por Barcelona

¿Cuál es la mejor manera de romper el hielo y comenzar una noche entre amigos? Pues tapeando, claro. Si sois españoles comprenderán al instante esta expresión y se que estaréis de acuerdo conmigo pero, si sois extranjeros, no desespereis. En este artículo vais a entender que son las tapas, como se comen, su dimensión social y, lo más interesante, su historia. Nativos o viajeros, ¿listos para salir de tapas?

Comencemos con una pequeña definición, ¿qué son, a grandes rasgos, las tapas? Un clásico de la gastronomía española que hoy tiene cerca de 19.700.000 resultados si lo buscáis en Google. Son pequeñas raciones de comida para acompañar una bebida (vino, cerveza o sidra son los más comunes pero lo que queráis). Nacieron como lonchas de jamón o queso pero hoy en día podéis encontrar pequeñas obras de arte culinario bajo la denominación “tapa” en el menú.

Hasta mediados de 1970 el término solo era definido como un andalucismo que hacía referencia a “las ruedas de embutido o lonjas finas de jamón que sirven en los colmados y tabernas colocadas sobre las cañas y chatos de vino”. Ha variado mucho la palabra “tapa” a lo largo de los años, adoptando diferentes nombres y definiciones, por esto es complicado fijar una fecha o causa de nacimiento, pero ya explicaremos algunas teorías. Lo cierto es que esta costumbre española supo hacer presencia hasta en la literatura, en obras mundialmente conocidas como “El Quijote” donde se la llamaba “llamativos”:

“Si vuestra merced quiere un traguito, aunque caliente, puro, aquí llevo una calabaza llena de lo caro (entre los vulgares y vendedores se entiende el vino puro, que se vende al precio más alto), con no sé cuántas rajitas de queso de Tronchón, que servirán de llamativo y despertador de la sed, si acaso está durmiendo”

En palabras de Miguel de Cervantes, las tapas eran una especie de despertador a la sed y las ansias de tomar vino o cualquier otra bebida. Por otro lado, Quevedo los llamaba “avisillos”, ya que era lo que se comía antes de la comida principal, daban aviso de ella. Las tapas también aparecieron en el mundo del periodismo, definidas por Juan Ferragut como “una modo distraído de comer sin darse cuenta” y como parte esencial del hombre andaluz, como detalla la revista La Alhambra de Granada en 1911: “al hombre andaluz se le distingue por estar trasegando cañas con sus tapas, que llaman, ó aperitivos de la colambre”. Finalmente, son definidas por la Real Academia Española como una “pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida”.

Así como son variadas las definiciones y versiones del término, lo son las historias del origen de las famosas “tapas españolas”. Una de las teorías asegura que nacen con un objetivo bien definido: evitar que el vino se subiera muy rápido a la cabeza de los comensales y terminaran con una buena borrachera. El Rey Alfonso X “El Sabio” fue quien reglamentó que en los mesones castellanos estaba prohibido servir vino sin acompañarlo con alguna porción de comida: lonchas de jamón, chorizo o queso, generalmente.

Otros afirman que el origen de las tapas está directamente relacionado con el Rey Alfonso XIII, quién estaba de visita oficial en la provincia de Cadiz. En una parada en una posada, pidió una copa de Jeréz pero en ese momento se levantó un fuerte viento que hizo volar tierra y arena. Para que la bebida de su majestad no se llenara de mugre, el camarero tapó la copa con una loncha de jamón. El rey, sorprendido, le preguntó porqué había servido así el vino y luego de escuchar la explicación, quedó encantado. Se comió la tapa, se tomó la bebida y volvió a ordenar lo mismo. El resto de la corte, claro está, hizo lo mismo y así cuentan que surgieron las tapas.

Por último, otra teoría muy comentada tiene lugar luego del fin de la Guerra Civil Española. Como en todo período de posguerra, reinaba la escasez, el racionamiento y el intento de mantener las costumbres de siempre en momentos tan turbulentos del país. Aquí se hicieron populares las tapas españolas, como una opción para darse el gusto de comer en un restaurante pero sin la necesidad de acceder de forma completa a tal lujo. Uno se podía sentar a disfrutar que lo atiendan y relajarse, comiendo pequeños aperitivos junto a una caña de vino o cerveza por ejemplo, pero sin entrar en grandes gastos. Además, fue una época de racionamiento para los mismos locales de comida, con la política de plato único que limitaba la oferta de los restaurantes.

 

Manual para salir de tapas entra amigos

 

Y llegamos a la parte más divertida de este artículo: el manual de etiqueta para una salida de tapas entre amigos. Porque claro, cambio mucho el momento de la tapa desde que se creó o nació y también lo hicieron las costumbres de tapeo entre españoles y turistas. Originalmente, la tapa se tomaba después de la jornada laboral como un refrigerio o una merienda antes de cenar, alrededor de las 18 hs. Esto se mantiene, pero la cultura de la tapa se ha ido transformando. Locales y visitantes las disfrutan a cualquier hora del día, en numerosos puntos gastronómicos. Pueden suplir una comida principal, servir de tentempié o incluso de entrante.

Dada la popularidad de las tapas, surgió un nuevo verbo en el vocabulario español: tapear. Describe la acción de salir a recorrer distintos bares y tomar distintos “combos” de bebida + tapa. Y aquí la característica reina del tapeo: no te quedas en un solo lugar, experimentas y paseas por distintas opciones gastronómicas dentro de la zona. Claro, que no te vas a subir al coche o al bus para ir de un lugar de tapeo al otro, siempre a pie.

¿Como es un bar de tapas? No suele haber sillas, comes de parado en la barra o las mesas (si es que encuentras un hueco) y la música se reemplaza por las energéticas conversaciones entre amigos que se enciman una sobre la otra. Debes ir de frente para pedir, nada de esperar al camarero en tu mesa. Acércate a la caja, haz tu pedido y espera cerca de allí. Debes dejarte llevar y disfrutar del momento.

La frase “yo he pedido….” no existe en una mesa de tapeo. Todos vais a comer de todo, incluso hay bares donde no vas a elegir tu tapa, saldrá al azar con tu bebida. Es todo parte de la diversión. Lo que no se pone en duda es el mejor lugar para salir de tapas. Si estáis en Barcelona, estáis invitados a Grill Room Bar Thonet, donde os prometemos un poco de calma para vuestra primera experiencia de tapas, ¡y sillas! Es vuestra elección, ¿patatas bravas, jamón ibérico, calamares a la romana…? ¡Os esperamos!

Este artículo ha sido redactado por Sol Kindt, copywriter de The Oven Agency, Community Manager en Barcelona, España